El cultivar Lila, llamado así por su coloración morada, es muy demandado en el mercado. Presenta un ciclo de 180/200 días en siembra directa y 200/220 días en plantación convencional. Su bulbo globular, de color morado, posee una excelente retención de túnicas y resistencia a enfermedades. Con una producción estimada de 50 toneladas por hectárea, su capacidad de almacenamiento es muy buena, manteniendo la calidad por largos períodos.